Teodosio I el Grande
(346-395). Emperador romano entre los años 379-395. Tras la muerte de Valente (378), para el trono de Oriente fue propuesto Teodosio, un hispano, hijo del magister militum homónimo ejecutado a comienzos del 376 en Cartago, uno de los mejores colaboradores de Valentiniano I, pero acusado de conspirar contra el emperador tras reprimir la rebelión de Firmo en África. Como consecuencia su hijo Teodosio, a la sazón dux Moesiae, había abandonado la vida pública y se había retirado a sus posesiones en Hispania. Dos años después fue reclamado por Graciano para reprimir un ataque de sármatas en el Danubio y tras la victoria, fue proclamado nuevo emperador de Oriente (379). Mucho se ha especulado con los motivos de esta elección. En general puede aceptarse que había dos razones importantes en favor del futuro emperador hispano: una, que se trataba de "lavar" la ofensa infligida recientemente contra su padre; otra, que quizá el "círculo" de senadores hispánicos era lo suficientemente numeroso e influyente como para recabar la atención de Graciano y de su "círculo" de colaboradores galos encabezado por Ausonio. Pero ambas hipótesis son muy discutibles porque no está probada la responsabilidad de Graciano, recién llegado al trono imperial, en la ejecución del magister Teodosio ni tampoco es clara la existencia de un "círculo" hispánico antes del reinado del emperador originario de Cauca (Coca, Segovia). Lo cierto es, sin embargo, que Teodosio fue proclamado emperador y un hispano instaló su corte en Constantinopla. La primera misión de Teodosio fue resolver el problema del asentamiento de los godos en territorio imperial para evitar los ataques que ya habían lanzado contra Constantinopla en varias ocasiones tras su victoria en Adrianópolis. Pero antes Teodosio, que fue un cristiano ferviente y afecto a la ortodoxia de Nicea y en su deseo de unificar las distintas corrientes cristianas del imperio, tomó una medida premonitoria declarando "heréticos" a todos los que no profesaran la fe católica, incluidos los paganos, mediante un Edicto promulgado en Tesalónica en 380, por el que se confirmaba que la fe católica profesada por el papa Dámaso y por el obispo de Alejandría, Pedro, era la verdadera, decisión que sería corroborada mediante un Concilio reunido en Constantinopla al año siguiente. Al mismo tiempo, desautorizó al obispo de Constantinopla, Demófilo, cercano al arrianismo, y apoyó a Gregorio Nazianceno. En el 381, lanzó duras amenazas contra los paganos. Seguramente este endurecimiento se debió a la influencia de San Ambrosio, obispo de Milán. El emperador pactó con los visigodos su asentamiento en tierras de Mesia mediante un célebre foedus en 382 que alejó eventualmente el peligro de ocupación bárbara durante algunas décadas. Pero en 383 Graciano murió en Lyón a manos del usurpador Magno Máximo, también de origen hispano, quien reclamó para sí la tutoría del joven emperador Valentiniano II, trasladado ahora a la corte de Milán. Aunque Máximo llegó a ser reconocido por Teodosio, el enfrentamiento entre ambos era inevitable, puesto que Máximo había desafiado a Teodosio al nombrar "augusto" a su hijo Víctor, a quien encargó la defensa de la Galia. Tras algunos encuentros en la zona danubiana, el enfrentamiento definitivo tuvo lugar en Aquileya en agosto del 388, donde Máximo murió al término de una memorable campaña que devolvió a Teodosio el control político sobre casi todo el Imperio. Poco después el emperador se trasladó a Milán, desde donde se encargaría de reorganizar la situación occidental durante los próximos tres años. Fue entonces cuando en 389 Teodosio estrechó sus contactos con el Senado de Roma y con el influyente Ambrosio, obispo de Milán. En principio, el emperador no se mostró abiertamente contrario al grupo senatorial "pagano" romano encabezado por Símaco, sino que procuró por diversos métodos convencer a los senadores de la necesidad de abandonar sus cultos y abrazar el cristianismo, actitud en la que sin duda influyó la personalidad de Ambrosio, quien retó a la autoridad imperial y, después, llegó a exigir pública penitencia al emperador so pena de excomunión. En estos años 391 y 392 Teodosio promulgó una serie de leyes contra los paganos que acabarían convirtiendo al cristianismo en religión oficial del Estado. Entretanto, en Oriente, su hijo mayor, Arcadio, que había sido proclamado "augusto" en 383, con sólo once años y rodeado de expertos consejeros, como el prefecto del pretorio de Oriente Materno Cynegio, había quedado a cargo del gobierno de Oriente durante su ausencia. Durante estos años Teodosio intentó congraciarse con la aristocracia senatorial occidental proponiendo incluso para los altos cargos del Estado a reconocidos líderes paganos: Nicómaco Flaviano, prefecto del pretorio de Italia en 390; Símaco, cónsul en el 391; Rufio Albino, prefecto urbano del 389 al 391. Este acercamiento a los grupos paganos provocó tensiones con Ambrosio, quien en varias ocasiones amenazó al emperador con la excomunión si no hacía público arrepentimiento de sus malas acciones. Probablemente Ambrosio fue el principal instigador de la legislación antipagana de Teodosio de los dos años siguientes, en la que se prohíben definitivamente los cultos paganos y se ordena la destrucción de los templos de los dioses en todo el Imperio. Todavía en 392, tras la muerte de Valentiniano II a manos de Arbogasto, Eugenio fue proclamado "augusto" en la Galia. Este contaba con el apoyo del propio Arbogasto y del Senado romano encabezado por Nicómaco Flaviano. El nuevo emperador de Occidente, cristiano en origen, vio la oportunidad de oponerse a Teodosio, aunque para ello tuviera que defender la causa pagana, actitud que no fue denunciada en esta ocasión por Ambrosio. El enfrentamiento entre ambos ejércitos a orillas del río Frígido el 6 de septiembre del 394 dio la victoria a las tropas de Teodosio, acontecimiento que la propaganda política de la época consideró la definitiva imposición del "cristianismo" sobre el "paganismo". El emperador marchó a Roma, pero poco después se retiró a Milán, donde sintiéndose enfermo reclamó la presencia de sus hijos Honorio, a quien había proclamado "augusto" en 393, y Gala Placidia. El 17 de enero del 395 moría en Milán Teodosio cuando a todos los efectos la partitio imperii estaba realizada: en igualdad de condiciones Arcadio se encargaría del gobierno de Oriente, y Honorio, con sólo diez años, lo haría en Occidente. Entre los generales de su padre se encontraba el "semibárbaro" Estilicón, quien hasta su muerte en 408 sería el auténtico árbitro de la política militar del Imperio occidental. Durante su gobierno se realizó el primer código imperial, Codex Theodosianus. Ver, Buterico, Pergamena.

