Sumano

Dios romano, asimilado a una manifestación de Júpiter: el dios de los relámpagos nocturnos. No posee leyenda propia. Se contaba que existía en el templo de Jupiter, en el Capitolio, una estatua de Sumano cuya cabeza fue seccionada por un rayo el año 278 a.C., y precipitada al Tíber. Este prodigio fue interpretado como manifestación de la voluntad del dios, que deseaba tener un templo separado. Este templo le fue consagrado el 20 de julio en el Circo Máximo. Sumano pasaba por haber sido introducido en Roma entre los cultos sabinos importados por Tito Tacio. Ver, Fulgur.
 
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