Endimión
La genealogía de Endimión varía según los autores. Lo más frecuente es hacer de él un hijo de Etlio, que lo es a su vez de Zeus, y de Cálice. A veces se le atribuye por padre directamente a Zeus. Había conducido a los eolios de Tesalia a Élide y reinaba sobre ellos. Luego se había casado, el nombre de su esposa varía según los autores, y tenido tres hijos, Peón, Epeo y Etolo, y una hija, Euricide (Ver, Etolo). A veces se le asigna también otra hija, Pisa, epónima de la ciudad del mismo nombre, en Élide. La más célebre leyenda que se cuenta de Endimión es la relativa a sus amores con la Luna (Selene). Endimión, al que se representa entonces como un joven pastor de gran hermosura, había inspirado una violenta pasión a la Luna, la cual se unió a él. Habiendo Zeus prometido a Endimión, a petición de Selene, concederle la realización de un deseo, éste escogió el don de dormirse en un sueño eterno, y así quedó dormido, permaneciendo eternamente joven. Según ciertas versiones, durante este sueño feliz es cuando la Luna lo vio y se enamoró de él. Esta leyenda se sitúa, ya en el Peloponeso, ya en Caria, cerca de Mileto (Ver, Hipno). Dícese que Endimión dio cincuenta hijas a su amante.

