Favisos

Grandes vasos llenos de agua, puestos a la entrada de los templos romanos para lavarse y purificarse antes de entrar en ellos. Según Varrón, eran los depósitos donde se conservaban el dinero público, y los objetos consagrados a los dioses. Los favisos del Capitolio era subterráneos con gruesos muros y arcadas, donde se depositaban las antiguas estatuas que caían en desuso, y los otros muebles y utensilios viejos que habían servido para el uso de este templo. Ver, Recipientes.
 
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