Seleuco IV

Filopátor "que ama a su padre" (Seleucus Philopator) (ca.218-175 a.C.). Séptimo rey seléucida, segundo hijo de Antíoco III el Grande y Laódice. Fue un estrecho colaborador de su padre, quien en el año 196 le encomendó la administración, con sede en Lisimaquia, de sus posesiones tracias. En la guerra contra Roma, Seleuco trató en vano de conquistar Pérgamo y asistió a la batalla de Magnesia (190), tras la cual Antíoco III le nombró corregente (189). Rey desde el 187, su actuación se vio muy limitada en política interior y exterior por el duro Tratado de Apamea, que Roma había impuesto a su padre, incluida una indemnización de 15.000 talentos. Seleuco mantuvo buenas relaciones con los poderes independientes del este, Macedonia y Egipto. Con Roma mantuvo relaciones muy correctas, aunque no sin hostilidad, y si bien no apoyó a Farnaces del Ponto contra Eumenes II de Pérgamo, en el 178 casó a su hija con Perseo de Macedonia, declarado enemigo de Roma. Tal hostilidad le repercutió cuando su hermano menor Antíoco fue sustituido por su hijo y sucesor Demetrio como rehén en Roma. Gran preocupación fue la de hacer frente a la indemnización que Siria tenía que pagar a los romanos, y de ahí la fama de "rey-recaudador" que se ganó Seleuco. La necesidad de apropiarse de los tesoros depositados en el templo de Jerusalén fue uno de los motivos de la oposición de los judíos, y causa también de la muerte de Seleuco. Habiendo enviado el rey al visir Heliodoro a Jerusalén, éste volvió con las manos vacías y asesinó al monarca (175), quizá con la intención de convertirse en tutor de un hijo del rey, llamado Antíoco, todavía niño. Pero la llegada de Antíoco IV Epífanes, hermano de Seleuco, frustró sus planes.
 
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