Sharkalisharri
o Shar-kali-sharri (ss. XXIII-XXII a.C.). Rey (2.217-2.193) de la Dinastía de Akkad. Hijo y sucesor de Narâm-Sîn, que había actuado ya en vida de su padre como príncipe de Nippur. A pesar de los esfuerzos realizados en sus luchas contra la coalición del Elam y Zahara (victoria cerca de Akshak), hubo de asistir a la independencia del Elam, cuyo rey Puzur-Inshushinak tuvo la osadía incluso de atacar la propia Akkadé. Sharkalisharri hubo de hacer frente por su frontera occidental al pueblo semita de los martu o amorreos, todavía seminómadas, pero que ya se desplazaban hacia tierras mesopotámicas. Aunque el rey acadio los derrotó cerca de Mari, en la montaña de Basar (esto es, el Djebel el-Bishri), los amorreos lograron adueñarse de toda la zona noroeste del Imperio. También hubo de combatir al pueblo montañés de los qutu y, a pesar de que las fuentes oficiales acadias indiquen que fueron derrotados, incluso se señala que capturó al rey qutu Sharlag, la realidad es que Sharkalisharri no pudo hacerles frente, debiéndose retirar al interior de sus fronteras, dejando el resto de sus territorios periféricos en manos de los qutu. Con este rey acadio, la pujanza de Akkad inició su declive, circunstancia que se ve en la titulatura del propio monarca, que ya no se tituló "Rey de las Cuatro zonas", sino simplemente "Rey de Akkad" (shar-A-ka-de), como puede verse en algunas de sus inscripciones. Su preocupación religiosa (él mismo se titulaba dios del país de Akkad) le llevó a continuar con los trabajos del santuario Ekur de Enlil en Nippur, aportando para los mismos gran cantidad de metales preciosos (300 kg de oro, 900 kg de plata y más de 6.000 de cobre) y el nombramiento de Puzur-Ishtar como Gobernador militar para el control de las obras constructivas de carácter religioso. Asimismo, se preocupó por la construcción de los templos del dios Ilaba y de la diosa Annunitum de Babilonia. De acuerdo con la documentación llegada su esposa se llamó Tutasharlibbish. Sin que se sepan los motivos, y según la tradición de los omina, Sharkalisharri fue muerto por los golpes de las tablillas de arcilla que sus funcionarios le arrojaron en el transcurso de una conjura palaciega. Tras su desaparición el país se sumió en la anarquía, no pudiendo hacer nada su hijo Sharddiqubbisin. Ver, Tutashar-Libbish, Ur, Dinastía de Akkad.

