Simpolitía

o Sympoliteia. Unión de dos o más ciudades. En muchos casos, la simpolitía no es más que la absorción de una pequeña ciudad por una amiga vecina más poderosa; así fue como a principios del siglo II a.C. Mileto absorbió a Pidasa: los ciudadanos de Pidasa, sus mujeres griegas y sus hijos reciben el derecho a participar en los cultos de Mileto y de ejercer allí una magistratura; conservan sus propiedades y están exentos de la mayoría de los impuestos durante los cinco primeros años, según el acta de simpolitía; se proporcionan alojamientos en Mileto para 390 personas; Mileto envía una guarnición y un frurarca a Pidasa. Estas absorciones son frecuentes en la época helenística. Así, en las listas de los tributos áticos (siglo V a.C.) se encuentran nombres de ciudades que desaparecieron en el curso de los siglos siguientes, al ser absorbidas por el fenómeno de la simpolitía. Frecuentemente también la simpolitía une ciudades con derechos iguales. Tal es el caso de la simpolitía de Colofón la Vieja y de Colofón la Nueva: cada ciudad tiene una asamblea del pueblo y vota decretos, pero todo decreto votado por una debe ser sometido al voto (diapsephisis) de la otra. Por otra parte, también la simpolitía agrupa alrededor de una ciudad a otras ciudades vecinas: las cuatro ciudades de Licia del Sur unidas por simpolitía en torno de una de ellas, Aperlas, forman una tetrápolis en la que cada ciudadano lleva la étnica federal (aperleites) precisada por la de la ciudad de que es originario. Finalmente, el término simpoliteía toma a veces, como koinón, el sentido de confederación. Ver, Liga Aquea, Liga Etolia.
 
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