Neit

Su nombre griego es Neit, Neith o Neeth, según transcripciones. Su nombre egipcio es Net. Esta divinidad egipcia pudo ser en origen una diosa vaca que más tarde y progresivamente sufrió una antropomorfización. Está presente en el panteón desde el Período Predinástico, donde aparece en los sellos tinitas de Abidos cuando surge bajo el símbolo que la representa un escudo con dos flechas cruzadas. Sufrió una transformación antropomorfa en la Dinastía I, ya que fue una diosa muy venerada durante las dinastías tinitas. Es una deidad de difícil comprensión. Originaria de la ciudad de Sais (Delta del Nilo), aunque su mayor centro de culto se encuentra en Esna. Posee múltiples asimilaciones y funciones aunque en todas ellas se hace notar su papel principal y poderoso, según se desprende de muchos de sus títulos, tales como "la terrorífica". En cuanto a su faceta de diosa creadora asexuada representa las aguas primordiales de donde surge la colina primigenia, el mundo. Por ello, es la madre del dios solar y de todo lo que se extiende en la faz de la tierra y en los cielos sin necesidad de un elemento masculino. De ella se dice que es anterior a Tatenen (la Tierra Emergida) y a Nun (el Océano Primigenio). Gracias a las inscripciones recogidas en el templo de Jnum en Esna, conocemos el desarrollo de la creación en manos de Neit. Aunque el texto está datado en el siglo II d.C., sabemos que la fuente original corresponde a un período mucho más temprano. En el mito se integran las teologías de Tebas, Heliópolis y Menfis aunque siempre inclinándose hacia el origen en Sais y Esna con la diosa Neit a la cabeza. La leyenda cuenta como la diosa aparece en primer lugar bajo la forma de vaca, simultáneamente emerge de las aguas primordiales y nada hacia el norte hasta encontrar al Pez Lates su compañero, y a la vez otra de sus numerosas transformaciones. Como es habitual, bajo el aspecto de vaca se asimila a todas las vacas celestes y ayuda al Sol a salir de las aguas (Ver, Ihet). Bajo la apariencia de Pez Lates, es venerado en Oxirrincos y en Esna. Aquí se une al mito osiríaco, ya que se creía que su nacimiento se había producido de las heridas de Osiris al estar en contacto con el agua, cuando su hermano Seth le asesina y lanza sus pedazos al Nilo. Por otro lado, la tumba de este dios estaba situada precisamente en el templo de Neit en Sais, ya que la diosa era la guardiana del mismo. No es frecuente encontrar en los textos egipcios una entidad demiurgo femenina. De ella se dice: "la Gran Señora, la Diosa-Madre, la Señora del Cielo, la que Reune a los Dioses, la Gran Señora que dió el Nacimiento a Ra". Sin embargo, Neit es la creadora de todos los seres nacidos gracias a su palabra; ella los definía, los mencionaba y éstos mágicamente venían a la vida. Según este mito, la creación se produjo mediante siete palabras primordiales de cuyo fruto ocurrió lo siguiente: )o( 1º Hizo surgir la colina primordial donde ella se situó (esta colina era a la vez Esna y Sais). )o( 2º Creó a Ra-Amón-Jnum. )o( 3º Creó a la Ogdóada de Hermópolis. )o( 4º Creó a Thot. )o( Bajo su aspecto funerario y como diosa inventora del tejido, Neit mitológicamente es la que ofrece las vendas y el sudario para que el cuerpo del difunto sea enterrado correctamente, ya que ella es la patrona de los tejedores. Gracias a ella, el fallecido sería poseedor de un poder especial (Ver, Tait y Uadyet). Desde el Imperio Antiguo es protectora de Osiris, de Ra y del rey defendiéndolos con su arco contra los enemigos de la noche y los genios de los malos sueños a los que adormecía con sus flechas. Por ello, y como vigilante de los sueños, es frecuente encontrarla representada en las cabeceras de las camas con este fin mágico. Neit vigila y cuida los vasos canopos junto a Isis, Selkis, y Neftis. Con el advenimiento de la Dinastía XXVI el culto a esta diosa sufrió un importante empuje. La creación según los centros religiosos de Esna y Sais donde se coloca en lugar preeminente a Neit, se encuentra recogida en los muros del templo de Jnum, datable en el siglo II d. J.C.. En Sais es la madre de Ra. Cuando en este lugar se la dota de una pareja, se une a Sobek, aunque en los Textos de las Pirámides aparece como su hijo, dependiendo su relación familiar de la fuente local que se consulte. Se la relaciona como deidad de la guerra y la caza (posiblemente su función más antigua). En otros textos del Imperio Antiguo (Textos de las Pirámides) tiene por esposo a Seth y como hijos a Shu, Tefnut, Sobek y Osiris, para integrarla también de alguna manera al mito helipolitano. Como madre de Sobek, lleva el título de "amamantadora de cocodrilos", identificándose en esta función maternal con la gran vaca celeste de asociaciones cósmicas y por extensión con Hathor y Nut. En Esna, en época tardía se hace esposa de Jnum y en un período algo más temprano, se la considera madre de Apofis, al que somete sin dificultad, nacido gracias a que ésta escupió sobre las aguas primordiales. Lleva el título de "abridora de caminos", siendo por tanto la contrapartida de Upuaut y de Anubis. Está identificada con Nebtuu en Esna. Su iconografía es la de una mujer que lleva sobre la cabeza el jeroglífico de su nombre, consistente en un escudo con dos flechas cruzadas o la Corona Roja del Bajo Egipto. Bajo el aspecto zoomorfo, se identifica con el Pez Lates (en Esna) y la abeja (símbolo de las Diosas-Madres). Originaria de Sais. Adorada en Nagada (período arcaico), Esna, Prosópolis, Tanis, Menfis, y Fayum. En época saíta adquirió el rango de diosa nacional egipcia. En su santuario de Sais fueron sepultados todos los faraones de la Dinastía XXVI.
 
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