Casco
El adorno y protección de cabeza más antiguo que se ve en las medallas de los reyes, de los emperadores y hasta de los dioses. Algunos reyes usaron cascos adornados con los cuernos de Júpiter Ammón, para indicar una fuerza extraordinaria. El hoplita griego llevaba un casco de metal en la cabeza, con forro de cuero o de fieltro, con frecuencia provisto de una o más cimeras erizadas de altos penachos, de los que Aristófanes se burla a veces. La forma de los cascos respondía a tipos variados, en general bien definidos, a los cuales la tradición da nombres bastante arbitrarios. El casco corintio, con nasal y cubremejillas fijas, se llevaba en posición alta cuando no se estaba en el combate. El casco ático, al contrario, sin nasal, estaba provisto de cubremejillas móviles que se levantaban según se desease. El casco beocio, en forma de gorro cónico, no tenía ni cubremejillas ni cubrenuca. Existían otros tipos todavía, pero los citados son los más representados en los monumentos figurados. Las excavaciones han descubierto muchos cascos de bronce, sobre todo en Olimpia, entre los cuales hay algunos muy bellos. Otros llevan dedicatorias que permiten fecharlos. Ver, Colmillos de jabalí.
)o( MITOLOGÍA.- El casco de Hades fue fabricado por los Cíclopes, al mismo tiempo que forjaron los rayos para Zeus; se le atribuía la virtud maravillosa de hacer invisible al que lo llevase. Palas, se valió del casco de Hades para sustraerse a las pesquisas de Ares, y Perseo se armó con él para ir a combatir con Medusa.

