Thule
o Tule. Thule era el nombre de una isla que para los griegos y romanos marcaba el límite de las tierras conocidas por el Norte, la última frontera, un non Plus Ultra septentrional. Es dudoso si con este nombre designaban los antiguos a Islandia, a Noruega o a una de las Shetland. Sólo indican que más allá de Thule estaba el mar helado. La mítica isla, creada por la imaginación de Píteas de Marsella, pasó a ser símbolo literario clásico para designar el último confín del mundo. Su nombre aparece en Virgilio y Séneca, entre otros. Adquirió por su condición inaccesible una resonancia simbólica dentro del imaginario poético, representando las regiones más distantes a las que podía aspirar la conquista y exploración humanas. Para referirse retóricamente al último confín del mundo se empleaba en la antigüedad y se ha seguido empleando luego, la expresión "ser la última Thule", "alcanzar la última Thule", en la que el superlativo latino tiene el sentido de "la más remota o alejada". Ver, Hiperbórea, Elixoia, Hiperbóreos.

