Sofrosina
o Sophrosine o Sophrosyne. En la mitología griega era una daimon o espíritu que personificaba la moderación, la discrección, la prudencia, el buen sentido y el autocontrol. Estaba asociada estrechamente a una de las célebres máximas que presidían el templo de Apolo en Delfos: "nada en exceso" y, por tanto, a la doctrina de la moderación o la justa medida que aparece a lo largo de toda la cultura griega, y cuya ilustración más aparente es la figura de Sócrates. Su equivalente romana era Sobrietas (sobriedad). Era hija de Érebo y la Noche, y fue uno de los espíritus que escaparon de la caja de Pandora cuando ésta la abrió. Entonces Sofrosina huyó hasta el Olimpo, abandonando para siempre a la raza humana. En El asno de oro, Apuleyo la hace enemiga de Afrodita, diosa de la pasión y la lujuria. Platón la asimilaba a la idea pitagórica de harmonía. Hipatia de Alejandría, la filósofa helenística que permaneció virgen y dedicada a la ciencia hasta el final de su vida, en que fue asesinada por los cristianos, se suele proponer como ejemplo de sophrosine. En la interpretación propia de los historiadores del Arte de época moderna, la sophrosine se expresaba en la belleza clásica que se representó en las producciones de la escultura griega del siglo V y siglo IV a.C.. Fidias, Policleto o Praxíteles buscaban la perfección en la armonía, el equilibrio y la proporción. En la doctrina de Aristóteles se desarrollará la idea del justo medio entre dos extremos igualmente evitables, que tiene más un carácter cualitativo que estrictamente cuantitativo.

