Men
Dios luna. Aunque se encuentran algunas huellas de su culto en la propia Grecia, especialmente una ley sagrada de Sunión, y en Italia (Roma y Ostia), se trata de un culto documentado especialmente en Anatolia occidental, en particular en Lidia, Frigia y Pisidia; Antioquía de Pisidia alberga sin duda uno de los santuarios más importantes del dios. Men es un dios lunar, venerado como señor del Cielo y del Más Allá. Presidía la agricultura y las lluvias. Su culto, difundido en Grecia y en toda Asia Menor, se fundió con el de Atis. Es representado fundamentalmente con el aspecto de un joven frigio que lleva el creciente lunar sobre sus hombros. Puede estar acompañado por un toro y flanqueado por dos leones; en unas pocas ocasiones aparece como un dios caballero. Men es un dios de la vegetación (se le invoca para conseguir el crecimiento de las cosechas y de los rebaños), pero también es un dios funerario (Men Katachthonios). A través de las dedicatorias se descubre sobre todo a un dios local, dios familiar, al que sus fieles consultan sin trabas sobre cualquier tema. Así se le pregunta cómo encontrar a un ladrón, conquistar a una esposa o lograr una cura. El dios da a conocer directamente su respuesta a través del sueño, pues nunca es cuestión de algún profeta del dios; ocasionalmente delega en un ángel que lleva su respuesta. Agradecidos, sus fieles le ofrecen sacrificios y exvotos. Si alguien falta a su promesa, el dios lo castiga duramente. Una ley sagrada encontrada en el cabo Sunión en el Ática, en donde un esclavo licio ha instalado un santuario dedicado a Men, nos aclara algo más la naturaleza del dios. Toda mancha (contacto con un muerto, parto, reglas de las mujeres, tabúes alimenticios con respecto a los cerdos) debe evitarse cuidadosamente y, en caso de no poder hacerlo, se debe eliminar por medio de la abstinencia y el alejamiento temporal. Pero se insiste también en la pureza del alma, sin la cual ningún sacrificio es del agrado del dios. Según Estrabón es el dios Lunus. En Asia Menor, y en Persia, donde se juraba por el Men del rey, esto es, por la fortuna, tenía muchos templos en honor suyo.

