Rode
Joven que servía en casa de María, la madre de Juan Marcos, donde un grupo de cristianos se hallaban reunidos para rezar por la liberación de Pedro, encarcelado por orden de Herodes Agripa I. Cuando Pedro, tras haber escapado de la cárcel, llegó a la casa y llamó a la puerta del jardín, la joven le reconoció, y, nerviosa, se quedó tan impresionada que, en vez de abrirle la puerta, regresó corriendo al interior de la casa para dar la noticia.

