Darico

o Dárico. Moneda de oro común en el Imperio aqueménida. Dado que la percepción tributaria era el principal objetivo de la administración satrápica, era necesaria una unificación de las unidades métricas y de los sistemas de valores, que se impusieran a la heterogeneidad del imperio. En ese sentido, la gran innovación de Darío I consistió en crear una moneda real, inspirándose en la moneda lidia. Así nació esta moneda en oro de 23 1/4 quilates, esto es, 98 por 100 de oro puro, con la que introdujo una unidad monetaria uniforme para todo el Estado aqueménida. Su valor comenzó siendo 8,42 gr de peso (Pollux, III, 87), equivalente a 1/360 de talento persa, 20 dracmas áticas de plata y 1/60 de libra babilónica. En sus distintas emisiones suele llevar en el anverso, de forma permanente, un arquero. El nombre de dárico no proviene realmente del nombre del rey, Darío, sino del término persa antiguo daranya, oro. Posiblemente el nombre de Darío tenga la misma raíz.
 
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