Poliperconte
o Poliparco o Polipercón (Polyperchon) (ca.380-ca.303 a.C.). Comandante macedonio de Alejandro III Magno, hijo de Simmias. Participó en la expedición de Alejandro Magno, distinguiéndose especialmente en la campaña de la India, dirigiendo una brigada de infantería procedente de su distrito nativo, Tinfea, hasta el 324, fecha en la que regresó a casa con Crátero y los veteranos. Actuó como gobernador de Macedonia durante la Guerra Lamíaca y se ganó la confianza de Antípatro, quien en su lecho de muerte lo nombró regente, con la ratificación del ejército, en el año 319 y le confió la tutela de los sucesores legítimos de Alejandro: Filipo III Arrideo y Alejandro IV Egas. Practicó una política liberal con las ciudades griegas, permitiéndoles expulsar a los gobernadores tiránicos instalados por Antípatro, lo que causó la muerte de Foción. Esto originó la reacción de Casandro, hijo de Antípatro, que se alzó contra Poliperconte, aliándose con Antígono, Lisímaco y Ptolomeo, mientras que Poliperconte se acercaba a Eumenes. Casandro se apoderó del Ática y marchó sobre Macedonia. Con la autoridad que le daba ser tutor del rey, Poliperconte se atrajo a Eumenes y a Antígenes para contener en Asia a Ptolomeo y a Antígono. Por su parte, él buscó la ayuda de los griegos, para lo cual proclamó la libertad de las ciudades, el restablecimiento de las democracias y el retomó de los exiliados, en contra de las oligarquías instauradas por Antípatro. Pero su llamamiento obtuvo muy escaso eco, pues Atenas se inclinó finalmente del lado de Casandro (317) (Demetrio, Foción, Nicanor), y el mismo Poliperconte, en un intento por aplicar su decreto en el Peloponeso, fracasó estrepitosamente ante Megalópolis (317); además el éxito que en un principio logró su aliado Clito en el Helesponto, quedó inmediatamente sin efecto. Falto de recursos y en parte deslegitimado cuando Filipo III nombró regente a Casandro, privándole a él de tal título, Poliperconte se retiró con Alejandro IV y Roxana al Epiro, donde presionó a Olimpia para intervenir en Macedonia (317). Así sucedió, pero el comportamiento de Olimpia haciendo asesinar a Filipo Arrideo y a su familia, le enajenó el favor popular y acabó sitiada en Pidna, de donde en vano intentó rescatarla Poliperconte (316). Junto a Olimpia, también el rey Alejandro IV cayó en poder de Casandro, con lo que la regencia de Poliperconte perdió todo sentido, de forma que se retiró primero a Etolia y luego al Peloponeso, donde su hijo Alejandro conservaba algunas plazas. Posteriormente entró en relaciones con Antígono, quien le nombró estratego del Peloponeso (314) para oponerse a Casandro, pero sin apenas medios. La situación cambió en el año 310 cuando Antígono proporcionó a Poliperconte recursos para reclutar un ejército y un pretendiente para el trono de Macedona, un tal Heracles, presunto hijo de Alejandro Magno y de Barsine. Poliperconte invadió con éxito Macedonia, pero inexplicablemente llegó a un acuerdo con Casandro y ordenó el asesinato de Heracles (309). A partir de estos momentos Poliperconte actuó en el Peloponeso a favor de Casandro, para quien recuperó diversas ciudades (304), pero inmediatamente desaparece de la documentación conocida.

