Diádocos

Generales de Alejandro Magno e incluso de Filipo II (como Antípatro) que se disputaron a su muerte sus dominios. Casi todos eran macedonios (salvo Eumenes) y habían dirigido divisiones del ejército macedonio, aunque algunas, como Meleagro, habían ascendido hacia poco tiempo. Los Diádocos fueron: Antípatro, encargado de mantener Macedonia y Grecia hasta que fue llamado a Babilonia por Alejandro; Antígono Monoftalmos, sátrapa de Frigia; Pérdicas, sustituto directo de Alejandro al morir éste; Eumenes, secretario y canciller de Alejandro, más político que militar; Lisímaco, que gobernaba Tracia; Ptolomeo, que gobernaba Egipto; Leanato, destacado general durante la campaña de la India; Seleuco, general que dirigía las tropas más destacadas del ejército de Alejandro. Conforme a la tradición macedonia, correspondía al ejército designar rey a la muerte del anterior. El ejército de Alejandro estaba en Macedonia (Antípatro) y Babilonia (Pérdicas), surgiendo el conflicto sucesorio al estar Roxana embarazada. La idea de esperar el alumbramiento fue rechazada por Meleagro, jefe de la infantería, que propuso como sucesor a Arrideo, hijo de Filipo II. Se aceptó el plan bajo condición de que si Roxana alumbraba un varón, este reinaría con Arrideo, bajo la tutoría de Crátero, puesto que las condiciones mentales de Arrideo así parecían requerirlo, actuando Pérdicas y Meleagro de regentes. Su recíproco enfrentamiento llevó a las sucesivas guerras y a la progresiva disolución del Imperio de Alejandro.
 
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