Atimía

o Atimia. Etimológicamente, privación de derechos de un ciudadano, infligida en caso de delito político o religioso. La persona a la que se aplicaba la atimía (átimos) se convertía en un ser fuera de la ley. Desterrado de la comunidad cívica, podía ser matado sin que su asesino quedara mancillado. Podía ser total, perdiéndose entonces los derechos políticos, en particular el derecho a ser magistrado, a participar en las sesiones de la Asamblea y a intentar una acción judicial, y se estaba excluido de los santuarios y del ágora. Podía ser parcial: así, en Atenas, las prostitutas no podían ni tomar la palabra ante la Asamblea ni hacer una proposición de decreto; el acusador temerario, en caso de "grafé" (graphé, acción pública, en la que el interés común estaba en juego), perdía el derecho a intentar de nuevo una acción del mismo tipo. Esta sanción podía tener un carácter parcial o total y aplicarse de manera temporal o a perpetuidad.
 
Volver