Areté

Término griego que designa la "excelencia" o la posesión en su más alto grado de las virtudes tradicionales dentro de la ética aristocrática gríega. Está relacionado estrechamente con el adjetivo agathós y su forma de superlativo áristos, que calificaban a quienes eran poseedores de dichas cualidades y eran, en consecuencia, socialmente efectivos. Asociada inicialmente al valor y las virtudes bélicas, adquirió gradualmente un carácter más competitivo trasladado a otras esferas, como los juegos atléticos, donde los miembros de las aristocracias griegas dirimían su simbólica hegemonía y proclamaban un estilo de vida. Aunque desde el principio no estuvo completamente exento de connotaciones morales, el concepto evolucionó claramente en esta dirección como atestigua su uso en Platón, si bien su frecuente traducción por el término genérico de "virtud" no se corresponde del todo con los valores de matriz aristocrática que el término siempre conservó, ya que se trataba de una cualidad innata, vinculada al nacimiento y no a la educación. Los sofistas, por el contrario, mostraron que podía enseñarse abriendo con ello un importante debate en el seno de la sociedad ateniense de la segunda mitad del siglo V a.C.. En la época helenística se celebraba la areté del soberano como una de las abstracciones personificadas, que frecuentemente son objeto de un culto. Ver, Agathós, Áristoi.
 
Volver