Beotarca
Principal magistrado de la Liga Beocia. En su origen eran magistrados militares. Hasta el año 378 a.C., el beotarca de un distrito mandaba en el combate las tropas de ese distrito y formaba con sus colegas el consejo de guerra que decidía la estrategia. Durante la Segunda Confederación Beocia, el valor de Pelópidas y Epaminondas transformó un poco esta función y se confió frecuentemente un ejército a uno o dos beotarcas solamente. Sólo hubo beotarca cuando existió una organización federal. Durante la Primera Confederación Beocia (447-387 a.C.) había once beotarcas, elegidos por un año, que representaban a cada uno de los once distritos beocios. A partir del año 378 a.C., era la Asamblea Federal la que los elegía. En la Segunda Confederación (387-338 a.C.), eran siete, reelegibles; así, Pelópidas fue trece veces beotarca. Hasta 338 a.C. hubo siempre cuatro tebanos que ocupaban este cargo. Durante la Tercera Confederación (338-146 a.C.), las ciudades de Tespias, Tanagra, Orcómeno, Platea y, desde el año 315 a.C., Tebas, estuvieron siempre representadas por al menos un beotarca. Los beotarcas también dirigían la política exterior de la Confederación Beocia, con el Consejo Federal primero y luego con la Asamblea General. Además, controlaban las emisiones monetarias de la Confederación y sus nombres aparecen en las monedas. Después del año 338 a.C., su importancia disminuyó en la medida en que las ciudades tuvieron una mayor autonomía, aunque todavía proponía a la Asamblea los decretos más importantes. Durante el Imperio romano eran sacerdotes del Culto Imperial.

