Creación
Narraciones cosmogónicas relativas a la creación, que existen en la literatura religiosa de las primeras culturas históricas. Son, tal vez, las más importantes, las sumerias, la bíblica y la egipcia.
)o()o( Próximo Oriente:
Excepto su elevado monoteísmo, los relatos bíblicos tienen muchas analogías con los sumerios. Ciertamente, los sumerios son los predecesores de muchas concepciones que luego aparecen en el libro del Génesis: la creación, la separación de las aguas primordiales, la formación de Adán y Eva y la idea del Paraíso. Estas pueden ser atribuidas a la notable influencia que ejercieron sobre el pueblo israelita. Los primeros dioses fueron An, el cielo y Ki, la tierra. De ellas nació Enlil, formando con ellas la primera tríada cósmica. Este separó el cielo y la tierra y de su unión con Ki nació toda la creación.
)o()o( Egipto:
La creación del mundo inspiró en Egipto notabilísimas interpretaciones de las escuelas teológicas de Menfis, Heliópolis, Hermópolis y, más tarde, Tebas. Posiblemente los mitos más conocidos sean los de Menfis y Heliópolis. El mito de la creación de Menfis mezcla diversas interpretaciones cosmogónicas y mitológicas. El dios Ptah había creado el mundo pensando en su corazón y expresando sus pensamientos con la lengua. Es la palabra, la fuerza del Verbo divino, la creadora del mundo. La teología menfita influyó poderosamente en la cultura mediterránea. Tal vez inspiró la teoría tebana que relata la creación del mundo por Amón por medio de la palabra. En Heliópolis, Atum había creado sólo la primera pareja: Shu y Tphenut, de las que procedía el resto de la humanidad. En Hermópolis, Thot, sobre la colina primordial, incubó el huevo del mundo. Otra versión indicaba que el sol salió de las aguas primordiales de Nun y creó el mundo.
)o( NOTAS.- La creación del universo por medio de las aguas, doctrina de Tales, recibida ya en su tiempo de Homero, está representada en una urna cineraria del Capitolio, por un dios marino, teniendo un gran ramo, símbolo del Océano, de cuyo seno sale por los aires en su carro Psiche (el alma); esto es, ve la luz y se reviste de un cuerpo mortal. EI Talmud refiere que Dios, antes de la creación del universo se entretenía en formar y destruir al momento varios mundos, hasta que por diferentes ensayos hubo aprendido a hacer uno de perfecto, que es el nuestro. La creación del mundo fue pintada al fresco por Cimabue en la iglesia superior de San Francisco de Asís; por un anónimo (quizás Buffamalco) en el Campo Santo de Pisa; por Pordenone en la iglesia Santa Maria di Campagna en Piacenza. En el Vaticano, Miguel Angel (Capilla Sixtina) y Rafael (Logias) poseen célebres frescos.

