Decuriones

(sg. Decurión). Miembros del consejo municipal (curia) en las ciudades provinciales. En el grupo de los hombres libres, seguían al orden ecuestre y eran los habitantes más ricos de las ciudades. Eran reclutados entre quienes habían desempeñado magistraturas y ejercían su función de forma vitalicia. Sus bienes se convertían en la garantía del cumplimiento efectivo y eficaz de sus obligaciones. Controlaban la vida pública de la comunidad, desde la gestión de la administración local hasta el envío de embajadas a Roma o la decisión de erigir estatuas y elaborar decretos de carácter honorífico. Bajo el Imperio asumieron la obligación de recaudar los impuestos y sus conciudadanos solían recibir de ellos frecuentes actos de generosidad (construcciones públicas, banquetes, juegos, distribuciones de víveres, dinero, etc.). Con el empobrecimiento general, en el siglo III, esta carga se hizo muy pesada. Entonces fue decidido que el decurionato sería hereditario y que nadie podría sustraerse a él, pero terminó con la práctica desaparición de esta clase. Son los bouleutas en las ciudades griegas. Ver, Impuestos.
 
Volver