Alfea

o Alfiasa o Alfionia. Sobrenombres de Ártemis de los cuales se cuenta este origen. Alfeo, que amaba ciegamente a Ártemis, no pudiendo hacerla sensible a sus penas, resolvió arrebatarla. Ártemis, sospechando sus designios, le atrajo a Letrinis, donde, para hacer la corte a la diosa, asistía todas las noches a las diversiones que ésta daba a las ninfas, sus compañeras; pero para destruir las medidas que había tomado su amante, se cubrió el rostro de lodo y lo mismo hicieron las ninfas, de modo que Alfeo, no pudiendo distinguirla, se retiró sin llevar a cabo su empresa.
 
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