Dárdano
Dárdano es hijo de Zeus y de la hija de Atlante, Electra. Su país de origen era Samotracia, donde residía con su hermano Yasión (Ver). Después de un diluvio, y muerto Yasión, Dárdano abordó, en una balsa, a la costa asiática, que mira a Samotracia. Reinaba allí Teucro, hijo del río Escamandro y de la ninfa Idea. Teucro lo acogió hospitalariamente, dándole parte de su reino y la mano de su hija Batiea. Dárdano construyó la ciudad que lleva su nombre, y a la muerte de Teucro, llamó Dardania a la totalidad del país. De Batiea tuvo hijos: Ilo, Erictonio, a los que se suele añadir Zacinto, y una hija llamada Idea, como su bisabuela materna. Construyó la ciudadela de Troya y reinó en Tróade. Pasa por haber iniciado a los troyanos en los misterios de los dioses de Samotracia (los Cabiros; a veces incluso se le considera como uno de ellos) e introducido en Frigia el culto a Cibeles. Según una tradición, Dárdano habría robado la estatua de Palas llamada Paladio, que se conservaba en Arcadia, y la habría llevado a Troya (Ver, Paladio). Según una leyenda italiana, Dárdano procedería de la ciudad etrusca de Cortona, en Italia central. Habría obtenido una victoria sobre las poblaciones primitivas de la península, los Aborígenes, y habría fundado después la ciudad. Posteriormente habría emigrado a Frigia, creando así lazos de unión entre Tróade e Italia. En memoria de esos orígenes de su raza, Eneas habría regresado a la península italiana, después de la caída de Troya. Finalmente, existe otra tradición que establece vínculos de parentesco entre Dárdano, Evandro y Palante, hijo de Licaón (Ver, Palante). Ver, Electra, Córito.

