Amaraco
Oficial del palacio de Ciniras, rey de Chipre encargado de conservar los perfumes. Le hizo tal impresión el haber roto varios vasos que contenían de los más exquisitos, que se consumió de dolor. Los dioses, movidos a compasión, le transformaron en una planta odorífera que lleva su nombre, a saber, la mejorana.

