Capnomancia

Adivinación por medio del humo que practicaban los antiguos para deducir presagios. La había de dos especies: la primera se hacía echando sobre carbones encendidos granos de jazmín o adormidera y observando el humo que producían. La otra, que era la más común, consistía en examinar el humo de los sacrificios. Si se levantaba del altar claro, ligero y subía en línea recta, sin esparcirse por alrededor, era un buen augurio. Practicábase también la capnomancia sorbiendo o respirando el humo de las víctimas, o el que salía del fuego que las consumía. Ver, Adivinación.
 
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