Cilene
Ciudad griega de Élide. Homero no la cita en el Catálogo de las naves de la Ilíada. En el siglo VII a.C., después de la Segunda guerra mesenia, Cilene fue el lugar donde se concentraron los mesenios que se exiliaron y desde donde luego partieron hacia Italia y Sicilia con intención de fundar colonias. En 435 a.C. la ciudad fue incendiada por los corcireos, como represalia por haber proporcionado naves y dinero a Corinto. Posteriormente, es citada en varias fases de la Guerra del Peloponeso, como base naval de los peloponesios. Estrabón señala que era el puerto de los eleos, a 120 estadios de la ciudad de Élide y sitúa entre el cabo Quelonatas y Cilene la desembocadura de los ríos Peneo y Seleente, cerca de una altura llamada Hirmina, donde debía localizarse la población homónima que en su época ya no existía. El geógrafo destaca que allí había una estatua de Asclepio hecha en marfil por el escultor Colotes. Pausanias coincide con Estrabón en la distancia entre Cilene y Élide y añade que además del santuario de Asclepio había otro de Afrodita y que la estatua más venerada era una de Hermes que representaba un falo sobre uns basa. Hoy, se desconoce su ubicación que debía estar a unos 20 km de Élide, en Kilini. Otro lugar propuesto es junto a la laguna de Kotiki, Grecia.

