Carnero

Corresponde al signo jeroglífico "ba". Aunque las ovejas, como los peces, se consideraban animales impuros en los rituales y las personas santificadas no los comían ni se daban en ofrenda a los dioses, sin duda formaron parte de la dieta alimenticia de la mayor parte de la población, como lo atestiguan los numerosos rebaños documentados en todos los períodos. Guiadas por sus carneros, las ovejas fueron utilizadas para pisar y hundir las semillas esparcidas en el limo producido por la inundación del Nilo; y debido quizá a esta circunstancia, y a la naturaleza amorosa de este animal, el carnero fue considerado un símbolo de la fertilidad. Desde los primeros tiempos, parece que se adoraron dioses carneros, los más importantes de los cuales fueron Herishef de Heracleópolis, el dios carnero de Mendes y, sobre todo Knum, la gran divinidad carnero adorada en Esna y otros lugares. Los animales consagrados a estos dioses fueron embalsamados en sus principales centros de culto, y existen representaciones de carneros momificados incluso desde la Dinastía I. El carnero divino estuvo asociado con la imaginería solar desde muy temprano, y durante el Imperio Nuevo el dios supremo Amón también tomó la forma de este animal. En el arte egipcio se han encontrado carneros de dos especies distintas que deben diferenciarse si se quiere comprender la divinidad a la que cada una alude. La primera especie de oveja que se crió en Egipto fue Ovis longipes, y su carnero se distingue por sus cuernos pesados y largos, horizontales y ondulados. Esta es la especie que aparece en las representaciones de los primeros dioses carneros, como Knum, y en diversas imágenes solares. En el "Libro de lo que hay en el Mundo Subterráneo" el antiguo dios de la tierra Tatenen, aparece en forma de cuatro carneros divinos coronados, que reflejan asimismo el jeroglífico. La iconografía del carnero solar es particularmente variada y pocas veces se observa a la divinidad en su forma zoomórfica completa, aunque si es usual la representación de una cabeza sola dentro del disco solar o de un ser humano, un halcón o un escarabajo con cabeza de carnero; todas estas variantes representan al sol en las manifestaciones crepusculares o nocturnas de su ciclo diario. Los carneros de esta especie también podían asociarse a Osiris, y durante el Imperio Medio el carnero de Mendes fue denominado específicamente "ba" o alma de este dios, tal vez como juego sobre el nombre onomatopéyico del animal. Posteriormente Ovis longipes fue sustituido, sin embargo, por Ovis platyra, de cuernos curvos, y es este animal el que aparece en las representaciones del dios Amón. La posición recostada del carnero de Amón es iconográficamente prototípica, observándose repetidamente en el paseo de las esfinges con cabeza de carnero que une Karnak y Luxor.
 
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