Fundación de un templo egipcio
Una serie de complicados ritos y ceremonias eran exigidas en el acto fundacional de los templos egipcios. Estos eran realizados por el Faraón o su delegado, pues todo lo relacionado con el culto constituía una de las principales funciones del monarca egipcio. Para fundar el templo se requería un consejo y decisión previa del faraón y una aceptación de la divinidad, tras lo cual se procedía a su realización. Se buscaba la orientación requerida, se apisonaban de una determinada forma sus cimientos, tras lo cual se procedía a colocar el depósito fundacional, ofrecido y aceptado por el dios. Tras ello se purificaba el templo con natrón y se consagraba a la divinidad elegida.

