Germania

El nombre de germanos parece haber sido aplicado por primera vez por los romanos a los belgas-gesates. Designaba a todos los pueblos instalados al otro lado del Rhin, y que hoy se sabe que no eran todos germanos de raza y que comprendían, entre otras, un cierto número de tribus celtas. Roma conoció a estos pueblos con ocasión de las invasiones de los cimbrios y teutones (Mario). César tuvo que enfrentarse con los suevos en la Galia (campaña contra Ariovisto en el 58 a.C.. A pesar de sus expediciones a Germania (55-53), no intentó su conquista. Augusto decidió una política de ofensiva hasta el Elba, que fue frenada por la muerte de Druso (9 a.C.), la sublevación de Pannonia (6) y el desastre de Varo (9-10), y después por las sublevaciones militares (14). El territorio ocupado es entonces dividido en dos regiones militares mandadas por dos legados residentes en Colonia y en Maguncia. A pesar de algunas expediciones ulteriores a la orilla derecha del Rhin (Germánico, Corbulón), Roma renunció a la idea de una gran Germania romana. Después de las sublevaciones de Floro y de los tréveris (21) y de las perturbaciones que siguieron a la muerte de Nerón (levantamiento de los civilis y de los bátavos bajo Vespasiano), la organización de la orilla izquierda del Rhin se terminó bajo Domiciano después de duras campañas contra los catos. Domiciano creó dos provincias (90), Germania Superior (Maguncia) y Germania Inferior (Colonia) y ocupó incluso más allá del río los Campos Decumatos (Valle del Neckar). Tras Vespasiano se realizó la construcción de un limes, que será extendido y reforzado por Adriano y luego mejorado por Antonino, antes de ser llevado después del año 260 a lo largo del río. Al abrigo del limes, la Renania conoció una intensa romanización (numerosas ciudades, la más importante de las cuales es Tréveris, con florecientes industrias del vidrio y de la cerámica, desarrollo de la navegación fluvial, escuelas de escultura, etc.). Pero es del otro lado del Rhin como del otro lado del Éufrates con los partos, de donde debían partir las grandes ofensivas bárbaras a las cuales sucumbió finalmente el Imperio. Quedan a uno y otro lado del Rhin importantes restos de la ocupación romana, especialmente en Tréveris (Porta Nigra, basílica, anfiteatro, palacio), Maguncia (columna de Júpiter, acueducto de Zahlbach), Colonia, Deutz (fortín), Saalburg (restauración de una castra stativa), Neuss (vestigios de un campamento), Nennig (mosaico), etc.. Hoy, Alemania.
 
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