Leucótoe

Hija de Órcamo, séptimo rey de Babilonia después de Belo, y Eurínome, la más hermosa de las mujeres de Arabia. Enamorado el Sol de su belleza, tomó la figura de su madre, y a favor de este disfraz, tuvo fácil acceso al lado de su amante. Por este amor fue desdeñada Clitia (Ver). Advertido Órcamo por Clitia de este comercio, ordenó que Leucótoe fuese enterrada viva, y que se arrojase sobre su cuerpo un montón de arena. No pudiendo el Sol volverle la vida porque los destinos se oponían a ello, regó con néctar la tierra que rodeaba su cuerpo, y al momento se vió nacer un árbol que lleva el incienso, o también el heliotropo cuyas flores se vuelven hacia el sol.
 
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