Tahirbai Depe
Las prospecciones de Tahirbai Depe (Irán) constituyen una profundización ulterior del proyecto de confeccionar un mapa arqueológico del delta del Murghab. Con el fin de contar con una base de apoyo y comparación con la serie de materiales recogidos en los yacimientos de superficie, era necesario determinar un campamento para investigarlo con un sondeo estratigráfico y para considerarlo como punto de referencia. La zona que mejor se prestaba a un análisis detallado fue la del depe de Tahirbai, caracterizado por un asentamiento prolongado (desde finales de la Edad del Bronce hasta la edad aqueménida, entre los ss. XV-V a.C.). Tahibai Depe es una pequeña colina artificial situada a nueve kilómetros al norte del actual pueblo de Karakul. Su modesta elevación, de unos seis metros respecto a la llanura circundante, lo hace visible desde mucha distancia y lo caracteriza como uno de los principales yacimientos en una vasta área de al menos veinte kilómetros por lado. El lugar fue descubierto a principios de los años 50, durante las prospecciones de Masson, que propuso una datación fijada en la Edad del Hierro (cf. Masson 1.959). En 1.991, se inició una campaña de investigaciones preliminares. Se realizó una planimetría detallada de la superficie con curvas de nivel equidistantes a 30 cm, lo que permitía analizar las dimensiones y la forma del depe, así como sentar hipótesis sobre su formación original. Por ejemplo, en la planta se aprecia una forma cuadrangular con esquinas redondeadas que permite suponer la presencia de una fortificación. La superficie fue explorada con operaciones sistemáticas. En primer lugar, se procedió a la recopilación y localización de los principales tipos de hallazgos, como algunas cerámicas, objetos de metal, elementos de piedra preciosa (turquesa y lapislázuli) y otros indicadores de actividades artesanales (restos de arcilla de hornos, piedras de molino, etcétera). Así fue cómo se llevó a cabo la recopilación no selectiva en un área de 170x5 metros, subdividida en cuadrados de cinco metros de lado. El material cerámico fue dividido por clases y elementos morfológicos (bordes, paredes, fondos, bases,...) ha sido pesado y numerado. Este tipo de recopilación permite comparar lugares distintos y analizar con mayor detalle la conservación, así como las características. Para terminar, se procede al scraping de la superficie en una zona que la recopilación precedente anunciaba rica en elementos ornamentales de piedras preciosas en curso de elaboración. La distribución de los hallazgos ha permitido localizar con más exactitud el enclave del centro artesanal. Si bien la finalidad principal fue la de obtener una secuencia cronológica de materiales, no se renunció a diseñar la organización estructural diacrónica del poblado. Para ello, se construyeron dos trincheras. La del lado septentrional, de 80 metros de longitud por 5 de anchura, iniciada en la parte superior del depe hasta la llanura, donde se habían hallado otras evidencias arqueológicas en la prospección de superficie. La otra trinchera investiga la pendiente meridionaL Gracias a las dos trincheras se ha podido reconstruir una secuencía estratigráfica que comprende el periodo entre la tardía Edad del Bronce y el periodo aqueménida. Se ha reconocido la presencia de una ciudadela construida con una plataforma y una enorme muralla, rodeada de un foso, datable en la Edad del Bronce tardía. Sobre este primer asentamiento se han descubierto las estratificaciones pertenecientes a los periodos sucesivos con numerosas reconstrucciones de los edificios, así como de las áreas internas. Por lo tanto, se han estudiado las unidades de ocupación del poblado que dejó una buena cantidad de material cerámico, que permite conocer mejor la secuencia cronológica. Ver, Bactriana.

