Hecatesias
Fiestas y sacrificios en honor de Hécate que celebraban en Atenas todos los meses, considerando a esta diosa como protectora de las familias y los niños. En la víspera de cada novilunio, los ricos daban en las encrucijadas una comida pública la cual, se creía, presidía la divinidad. Esta comida se llamaba banquete de Hécate. Se suponía que la diosa comía todo lo que salía en la mesa o lo hacía consumir por sus serpientes. Entre otros manjares se servían huevos, ya porque se les atribuía una virtud expiatoria o bien porque el huevo considerado como símbolo de la generación, debía ser el atributo de una diosa que daba impulso a la fuerza reproductora de la naturaleza. Se dice también que estas comidas estaban destinadas principalmente para los pobres y que las mesas se colocaban en las encrucijadas. Ver, Trivia.

