Hecatombeón
o Hekatombaion. Uno de los doce meses del calendario ateniense. Cuando comenzaba por el primer mes de invierno, gamelión, nuestro mes de enero, hecatombeón era el séptimo mes (julio/agosto). Se convirtió en el primer mes del año ático por la reforma que llevó a cabo Metón de Atenas el año 432 a.C., diez meses poco más o menos antes del principio de la guerra del Peloponeso. El año civil de los atenienses, desde esta reforma, comenzaba en la primera luna que seguía al solsticio de verano, por el mes hecatombeón, al cual correspondían en el calendario romano el fin de junio y principios de julio. Era un mes pleno, es decir, de treinta días; se llamaban vacíos los meses de veintinueve días. En este sistema, de vez en cuando era necesario añadir un mes intercalar, un mes decimotercero, para poner el año lunar acorde con el movimiento del sol y las estaciones. Este mes, primero se llamó Cronion, porque el día 12, con la alegría de la cosecha que acababa de finalizar, se celebraba la fiesta de Crono, padre de Zeus, y la de su esposa Rea, la madre de los dioses. Las Cronia, como las Saturnales en Roma, reunían en cada familia a amos y criados en un alegre y ruidoso banquete, paro la fiesta también tenía un carácter público y nacional. El 16 del mismo mes se celebraba el sacrificio de los sinoikía, que recordaba el sinecismo realizado por Teseo, origen remoto de la unidad del Ática y del poder ateniense. Al final de Hecatombeón tenía lugar la gran fiesta nacional de Atenea, patrona de la ciudad, las Panateneas. Esta fiesta anual duraba dos días, pero cada cuatro años se celebraba con una solemnidad especial y duraba al menos cuatro días. En los concursos gimnásticos, que contaban sobre todo con carreras de antorchas (lampadedromías). Los atletas vencedores recibían aceite de los olivos sagrados de Atenea, en las llamadas ánforas panatenaicas, cuya decoración incluía, a un lado a Atenea Prómacos "la que lucha en primera línea" de pie entre dos columnas y, al otro lado, la representación del concurso (por ejemplo de la carrera a pie) en el que se había obtenido el premio. Después se celebraba la procesión (representada en mármol en el friso del Partenón) que, partiendo del Cerámico, atravesaba el centro de Atenas para llevar a la acrópolis con toda solemnidad el peplo bordado cada año por unas jóvenes seleccionadas y destinado a vestir la estatua de culto de Atenea. Los sacerdotes y todas las corporaciones de la ciudad, incluidos los representantes de los metecos, formaban un largo cortejo, acompañado por efebos a caballo. Una vez en la acrópolis, delante del viejo templo de Atenea Políade (protectora de la ciudad), se sacrificaban cuatro bueyes y cuatro corderos. Más tarde, en el gran altar situado delante del Partenón se degollaban tantas vacas como fuera necesario para alimentar a toda la ciudad, y fue sin duda esta hecatombe la que dio el nombre de Hecatombeón a dicho mes, o quizás por el gran número de hecatombes que se llevaban a cabo en esta época del año, en reconocimiento de las recolecciones. Ver, Panateneas, Calendario ático, Fiestas de Atenas.

