Dedalías
o Dédalas. Fiestas que los plateos celebraban todos los años después de regreso a su patria. Habiendo sido arruinada Platea, ciudad de Beocia, por los tebanos, 471 años a.C., sus habitantes viéronse obligados a ir a buscar asilo en Atenas, donde habitaron sesenta años hasta la época en que Casandra les permitió volver a su patria y reedificar su ciudad. Instituyeron las dedalías en memoria de este destierro. Como había durado sesenta años, cada sexagésimo año celebraban esta fiesta con mucha magnificencia. Los mismos celebraban otro de igual nombre en Alalcómenas, donde existía el bosque más considerable de Beocia. El pueblo se reunía allí y exponía al aire pedazos de carne, observando con cuidado a que parte dirígian el vuelo los cuervos que venían a esta especie de raleo. Todos los árboles en que se habían posado eran cortados y transformados en estatuas que los griegos llamaban daidala o dédalas, de Daidalos o Dédalo.

