Ardashir
o Ardacher (Artaxerxes) (224 ó 227-241). Nombre persa de Artajerjes I, el fundador de la Dinastía Sasánida de Persia (224-641). Artajerjes es también el nombre de varios de sus sucesores. Fue hijo de Papak o Pâbhaga y pretendía descender de la dinastía Aqueménida. Sirvió con honores en el ejército de Artabano V de Partia, e insatisfecho con su recompensa, se rebeló, liderando un ejército de descontentos al que hizo alzarse con la oferta de restaurar la antigua religión zoroástrica. Se hizo con Persépolis y conquistó otras zonas del reino, y finalmente, en el 226 derrotó a Artabano y tomó su capital, Ctesifón. El partido arsácida continuó vivo y latente, aunque muchos de los señores feudales se habían pasado a Ardashir. La resistencia inicial se había localizado en Armenia, donde gobernaba Cosroes, un arsácida armenio. Por ello, el reino de Armenia fue durante todo este período un punto de desequilibrio, un fácil aliado de los romanos contra los sasánidas, un foco permanente de resistencia arsácida. La guerra de Ardashir contra Cosroes I de Armenia fue larga y sangrienta. Al final, el sasánida consiguió la victoria, que conmemoró en un relieve rocoso, el único que se encuentra fuera de los territorios de Persia y Media. Ardashir era ahora dueño de un extenso imperio. Establecida la seguridad en sus propios dominios, Ardashir se dedicó a consolidar sus fronteras occidentales con el Imperio romano, embarcámdose en una guerra contra Roma, reclamando la devolución de todos los territorios que los persas habían dominado en el siglo V a.C.. Severo Alejandro, el emperador romano, libró una guerra poco decisiva contra él del 230 al 232, aunque recuperó Mesopotamia. Tras el derrocamiento y asesinato de Severo en el 235, Artajerjes invadió de nuevo Mesopotamia y se apoderó de Carras y Nisibis. Después de un período de cincuenta años en el trono, Ardashir abdicó en su hijo Shapur, al que ya había nombrado previamente corregente, y se retiró a la vida privada. Ver, Sasánidas.

