Miscelo
o Miscilo. Argivo a quien el oráculo ordenó edificar una ciudad allí donde le sorprendiera la lluvia en tiempo seco. Partió a Italia y al encontrar una mujer llorando, creyendo interpretar la sentencia del oráculo, levantó en aquel lugar la ciudad de Crotona, en Italia. Existen otras leyendas. Según la tradición más antigua, Míscelo es un aqueo oriundo de Ripes, que quiso fundar una colonia en la Magna Grecia. Apolo le ordenó, por mediación del oráculo de Delfos, que fundase Crotona. Pero, al llegar al país, Míscelo vio la ciudad de Síbaris, que ya existía, y volvió a preguntar al dios si realmente era necesario fundar una nueva ciudad en la misma región. A lo que le respondió el oráculo: "Míscelo de corta espalda, pues era algo jorobado, si obras en contra del dios, recogerás lágrimas; acepta el presente que se te hace". Míscelo terminó obedeciendo. Otra tradición, mencionada por Ovidio, dice que Crotona fue fundada gracias a la intervención de Heracles, quien, en otro tiempo, había sido recibido por el héroe Crotón cuando regresaba de las tierras de Geriones. En agradecimiento a su hospitalidad, Heracles le había prometido que más tarde se levantaría una ciudad que llevaría su nombre. Para ello, avisó en sueños a Míscelo, un argivo, que debía ir a fundar una colonia en la Magna Grecia. Pero a la sazón las leyes de Argos prohibían expatriarse, y Míscelo, por el momento, no obedeció al ensueño. Heracles volvió, amenazándolo con terribles castigos, por lo cual Míscelo se resignó a transgredir las leyes. Tuvo que comparecer ante la justicia, y los votos de los jueces le fueron contrarios; todos pusieron en la urna la piedra negra, que significaba la condena a muerte. Entonces Míscelo rogó a Heracles que lo sacara de la difícil situación en que lo había puesto. Por un milagro, todos los guijarros negros se volvieron blancos, y Míscelo fue absuelto, permitiéndosele ir a fundar su colonia. De este modo se estableció en el lugar de Crotona.

