Cesta

En Atenas, durante la fiesta de Eleusis, se hacía una procesión llamada de la Cesta. Se llevaba de un carro tirado con lentitud por dos bueyes, una cesta tejida de juncos, en representación de aquella en que Prosérpina había puesto las flores que iba cogiendo cuando Plutón la arrebató. Todo el pueblo seguía el carro y las mujeres llevaban cestas misteriosas, en las cuales ponían varias cosas que procuraban ocultar, tapándolas con un velo de púrpura. La cesta de los misterios de Eleusis contenía sésamo, tortas redondas, granos de sal, adormideras y pastillas. Los iniciados podían comer de todo esto, excepto de las granadas que se ponían en ella, junto con una figura de dragón consagrada a Baco.
 
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