Mercenario

Término que, por naturaleza, corresponde a un extranjero en el Estado donde sirve como asalariado. Los términos mercenario (misthophóros), soldado (stratiótes) y extranjero (xenos) se usaron indiferentemente en el lenguaje cotidiano griego. Grecia era un país pobre y los hombres siempre buscaron empleo como soldados. En el siglo VI a.C. los tiranos pagaban a sus guardias personales. En el 480 los arcadios (Arcadia siempre fue la fuente de mercenarios más prolífica) incluso llegaron a ofrecerse a Jerjes. Más tarde, a lo largo del siglo V se encuentran mercenarios sirviendo a los sátrapas persas. Incluso Esparta los tomó a su servicio el año 424. Estos hombres eran en su mayor parte hoplitas, pero, a medida que avanzaba la Guerra del Peloponeso, los peltastas tracios mercenarios y soldados armados ligeramente procedentes de las partes menos avanzadas de Grecia irrumpieron en los ejércitos. Los Diez Mil que Ciro el Joven contrató en el 401 fueron famosos, pero simplemente fueron el primer ejército de mercenarios. El siglo IV, tal como se lamenta Isócrates, estuvo dominado por ellos, tal como sugieren las carreras de Ifícrates, Cares y Caridemo. Los persas se apoyaron en ellos para reconquistar Egipto, los foceos en su conflicto con Tebas (Ver, Tercera Guerra Sagrada). Filipo II de Macedonia tuvo que apoyarse en ellos en gran medida antes de que pudo construir su ejército. Alejandro Magno se enfrentó contra muchos mercenarios griegos al servicio de los persas (Ver, Gránico) y su presencia en Grecia en grandes cantidades animó a los griegos a comenzar la Guerra Lamíaca. El servicio mercenario floreció a lo largo de las guerras del período helenístico. Los barcos griegos también dependían de remeros y oficiales pagados (Ver, Marina griega). Los ejércitos romanos dependieron más de los aliados italianos (Socii y de los auxiliares extranjeros, Auxilia).
 
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