Padre de la Patria
(Pater Patriae). Es el título honorífico que expresa el respeto de los romanos por los que han servido bien al Estado en circunstancias graves. Durante la República fueron llamados así Camilo, Q. Fabio, Mario, Sila y Cicerón, después de la conjuración de Catilina, y César después de su victoria en Munda. Augusto fue también nombrado Padre de la Patria en el 10 a.C. y todos los príncipes que le sucedieron. Algunas princesas, como Livia y Julia Domna recibieron el nombre de Mater Patriae.

