Calendario griego

El sistema adoptado por los griegos, que disponían de un cómputo civil y de otro comercial, para el calendario se basaba en el mes lunar, alternando los meses de veintinueve y treinta días. Según Plutarco, Solón trató de corregir el desfase que, respecto a las estaciones, suponía semejante sistema de cálculo (el año tenía en total 354 días), insertando un mes intercalar cada dos años. En este caso, dos años, incluido el mes intercalar, supondrían 738 días, con un desfase superior, en siete días y medio, al año solar. En realidad, el sistema griego se basaba en un ciclo triaetérico, añadiendo un mes intercalar cada tres años, o en uno octaetérico, insertando, por lo general, un mes intercalar en los años tercero, quinto y octavo de un ciclo de ocho. De este modo, el cómputo lunar se adecuaría al año solar (354 x 8 + 90 = 2922 = 8 x 365 1/4). Por su parte, los egipcios fueron los primeros en adoptar el año solar de doce meses (en Sumeria ya se venía utilizando un calendario luni-solar), cada uno de treinta días, al que se añadían cinco días suplementarios al final del año. El calendario era variable según las ciudades griegas. Los meses atenienses se nombraban (de julio a junio, aproximadamente): Hecatombeón, Metagitnión, Boedromión, Pianopsión, Memacterión, Posideón, Gamelión, Antesterión, Elafebolión, Muniquión, Targelión, Esciroforión; el mes intercalado entre Posideón y Gamelión es, eventualmente, Posideón II. Cada mes estaba dividido en tres períodos de diez días (nueve solamente para el último período de los meses cortos de 29 días). Los años eran denominados con el nombre del arconte epónimo que figuraba en el encabezamiento de los documentos oficiales. Ver, Calendario italogriego primitivo, Calendario ateniense.
 
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