Puentes
Los primeros puentes romanos fueron de madera (el Pons Sublicius). Los principales puentes de Roma eran: Aemilius, Fabricius, Milvius, Sestius, de Agripa, de Nerón, de Adriano, Pons Aelius. La técnica de su construcción es conocida por ciertos textos (pasos del Rhin en los comentarios sobre la Guerra de las Galias) o por monumentos figurados (columnas de Trajano y de Marco Aurelio). Pueden considerarse como los restos más significativos: en Italia, puente Fabricius (64 a.C.), restaurado en la Edad Media; pilares del puente Aelius, luego Ponte Sant'Angelo; en Roma, puente de Tiberio; en Rímini, puente de Spoleto; en Hispania, puentes de Alcántara, de Mérida, de Montoro; en Galia, puente de Saint-Chamas, de Vaison, de l'Argens, etc.; en Asia Menor, puente de Antioquía y en África, el puente de Hippona y el de Fum-el-Afrit. Ver, Arquitectura romana.

