Ravenna
Ciudad al norte de Italia en la Emilia-Romagna. Situada a pocos kilómetros del Mar Adriático. Sus orígenes son inexactos y se remontan al primer milenio a.C.. El primer asentamiento se atribuye de forma diversa a los tirrenos, los tesalios o los umbrios. Consistía en casas construidas sobre pilotes en una serie de pequeñas islas en una laguna pantanosa, una situación similar a la de Venecia varios siglos después. Los romanos la ignoraron durante su conquista del delta del Po, pero más tarde la aceptaron en la República romana como una ciudad federada en el año 89 a.C. En el 49 a.C., es el lugar en el que Julio César reunió sus fuerzas antes de cruzar el Rubicón. La ciudad tuvo cierta importancia estratégica por su situación fronteriza, y se construyó en tiempos de Augusto un puerto militar, en la cercana Classe. Este puerto, protegido primero por sus propias murallas, fue una importante estación de la flota imperial romana. Actualmente la ciudad está tierra adentro, pero siguió siendo un importante puerto de mar sobre el Adriático hasta principios de la Edad Media. Rávena prosperó ampliamente bajo el gobierno romano. El emperador Trajano construyó un acueducto de 70 km de largo a principios del siglo II. En 402 fue la capital del Imperio Romano de Occidente, pues el emperador Honorio trasladó aquí la corte imperial. El traslado se hizo, ante todo, con finalidades defensivas: Rávena estaba rodeada de ciénagas y pantanos y tenía fácil acceso a las fuerzas imperiales del Imperio Romano de Oriente. Sin embargo, en 409, el rey visigodo Alarico I simplemente evitó Rávena, y marchó a saquear Roma y tomar como rehén a Gala Placidia, hija del emperador Teodosio I. Después de muchas vicisitudes, Gala Placidia regresó a Rávena con su hijo, el emperador Valentiniano III y el apoyo de su sobrino, Teodosio II. Rávena disfrutó de un periodo de paz sin precedentes, durante el cual floreció la religión cristiana, y la ciudad obtuvo sus monumentos más famosos, tanto seculares (demolidos) como cristianos, conservados durante largo tiempo. En 476, cayó el Imperio Romano de Occidente. El Emperador oriental, Zenón, envió al rey ostrogodo Teodorico el Grande a recuperar la península italiana. Después de la batalla de Verona, Odoacro se retiró a Rávena, donde soportó un sitio de tres años por parte de Teodorico, hasta que la toma de Rímini privó a Rávena de suministros. Después de que Teodorico asesinase a Odoacro, Rávena fue la capital del reino ostrogodo de Italia. Después de 493, Teodorico empleó arquitectos romanos para estructuras seculares y religiosas, incluyendo el palacio perdido cerca de San Apolinar Nuevo; el "Palacio de Teodorico" fue un edificio anexo. Teodorico y sus seguidores eran arrianos, pero mantuvieron pacífica coexistencia con los latinos. Teodorico murió en 526 y fue sucedido por su hija Amalasunta, quien fue asesinada en el año 535. Sin embargo, el emperador bizantino Justiniano I era fanáticamente ortodoxo, y opuesto tanto al gobierno ostrogodo como a la variedad arriana del cristianismo. En 535 invadió Italia y en 540 conquistó Rávena, que se convirtió en la sede del gobierno bizantino en Italia. La Restauratio Imperii en Rávena también beneficio al cercano puerto de Classe, que a veces es llamado la Pompeya de la antigüedad tardía. El resto más representativo de aquel periodo es la iglesia de San Apolinar (siglos VI-VII), cuyas reliquias fueron depositadas en la iglesia. Aunque Classe fue fundada durante el período romano, creció sobre todo en el Imperio tardío. Como puerto de Rávena, era una de las plataformas de intercambio clave en los siglos VI-VII, y el principal puerto de la costa adriática italiana. Durante las guerras germanas, Thusnelda, viuda de Arminio, y Marbod, rey de los marcomanos, estuvieron confinados en Rávena. Algunos de los mejores edificios que se conservan de la ciudad datan del siglo V, especialmente el Baptisterio ortodoxo, que originalmente eran unos baños, y la tumba de Gala Placidia, famosa por su magnífica decoración interior con mosaicos. Los monumentos de Rávena ilustran mejor que los de cualquier otra ciudad italiana las corrientes artísticas y arquitectónicas de la antigüedad tardía. Hoy, Rávena, provincia de Ravenna, región de Emilia-Romagna, Italia.

