Rey romano
Roma fue gobernada por reyes (Rex) hasta finales del siglo VI a.C. (monarquía etrusca). Según la tradición, eran siete. Eran dueños absolutos y asumían las funciones de sumo sacerdote, juez supremo y comandante jefe del ejército. Esta realeza no era hereditaria, sino que los reyes eran elegidos por los comicios curiales. Tras la destitución del último rey, Tarquino el Soberbio, en el año 509 a.C., los romanos evitaron la monarquía, tomando ésta un sentido sinónimo de tiranía. En la Roma antigua el poder del rey era prácticamente absoluto y podía ser ostentado sin ninguna restricción. Tenía la autoridad militar, el privilegio de convocar a la asamblea del pueblo y someter al mismo las mociones que considerara convenientes. Su poder era también religioso, pues era el responsable último de las relaciones del pueblo romano con las divinidades. Ver, Rex.

