Sella

(literalmente, silla). Asiento romano plegable, que en su origen fue atributo de los magistrados que administraban justicia. La forma más ilustre fue la de la sella curulis, muy representada, usada por los magistrados autorizados a ir por la calle en coche (currus). Probablemente estaba hecha de marfil, y su asiento era cuadrado. Cuando estas sillas se fabricaban para usos especiales (por ejemplo, para los jefes militares en campaña) recibían nombres particulares (sella castrensis, etc.). Las más comunes, vistas de frente, se asemejan a una X cuando están abiertas, en cuyo centro se halla el eje sobre el que giran patas y brazos al plegarse o desplegarse. Otras veces, las sellas se pliegan a base de una sucesión de tijeras que sustentan entre todas al asiento bajo el que forman un entramado.
 
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