Heh

Corresponde al signo jeroglífico "Heh". Este término abarcaba un buen número de seres mitológicos distintos, aunque el simbolismo de estas divinidades parece bastante claro en las representaciones encontradas en el arte egipcio. Según la leyenda hermopolitana, Heh fue una de las divinidades primigenias que existieron junto con los dioses Nun ("agua"), Kek ("oscuridad") y Amón (tal vez "vacío") antes del inicio del mundo. Estos dioses figuran juntos en los Textos de los Sarcófagos del Imperio Medio; y en representaciories posteriores. Hleh aparecía en forma humana primero y posteriormente como una rana y su contrapartida femenina, Hehet, como una persona con cabeza de serpiente. Según otro mito, las divinidades mágicas Heb fueron creadas para ayudar a sostener el cielo en lo alto cuando la vaca celestial ascendió transportando al dios sol Ra sobre su lomo. Cuando la vaca empezó a temblar a causa del gran peso, Ra creó ocho divinidades Heh para sostenerla y situó a dos de estos dioses en cada pata de la vaca y a Chu, e! dios del aire, debajo del cuerpo del animal para ayudar a sostenerlo y proteger al mismo tiempo a las divinidades Heh. En un aspecto quizás más importante, Heh fue la personificación de la eternidad. Debido al significado lingüístico de la palabra heh -un millón o un número muy grande- a Heh se le asoció frecuenwmente con el concepto de grandes espacios de tiempo (tal vez como resultado de la expresión común heh-em-renput, "un millón de años"), y la iconografía de la divinidad revela normalmente esta asociación. Desde el lmperio Medio este dios fue representado a menudo portando una rama de palmera con muescas, que significaba "año", sobre su cabeza o con una en cada mano. En el respaldo de la silla ceremonial esculpida de Tutanjamón y en otros muchos tesoros de su tumba. se puede observar al dios de la eternidad en su clásica posición jeroglífica asiendo las ramas con las marcas anuales arrodillado sobre el signo para "oro" o sobre el signo de "fiesta". En este ejemplo. el dios también lleva un signo anj en el brazo, y la base de cada rama de palmera termina en forma de un pequeño renacuajo -que significa 100.000- sentado sobre un signo chen, que significa infinito. Por consiguiente, el significado de todo el conjunto incide en el deseo de que los años de vida del rey pudieran sumar "100.000 veces infinito". La figura del dios Heh fue uno de los motivos preferidos y más representados en los efectos personales de los reyes -especialmente durante el Imperio Nuevo-, y su imagen puede hallarse como elemento decorativo en un amplio espectro de contextos.
 
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