Miliarium

o Miliario. Mojón situado al borde de las carreteras y calzadas romanas, de milla en milla (1478,50 m), de donde tomaron su nombre. Consistía en una roca cilíndrica, de más de dos metros de altura, medio metro de diámetro y un peso de unas dos toneladas. En Italia indicaban la distancia a partir de Roma, y en provincias a partir de la capital o la villa importante más próxima. Llevaban el nombre de los magistrados en ejercicio en el momento de la construcción de la calzada y, más tarde, el del emperador reinante o el de bajo cuyos auspicios se había construido, el del constructor que hacia la carretera, a veces los nombres de las tropas que la habían realizado (por ejemplo, "la Legión III Augusta construyó esta calzada") y, otras veces, la fecha en que se concluyó. Además, el miliario solía especificar si la vía se había reparado (restituit) o hecho a expensas del emperador (pecunia sua) y si era sólo de grava (via glarea) o estaba pavimentada (via strata). Aparte de su función propagandística, la información ofrecida servía de guía al viajero o al comandante militar que marchaba al frente de sus tropas, así como a los responsables del mantenimiento.
 
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