Tabernae
o Taberna. Estancia abierta que da a una calle o a un pórtico, habilitada como comercio. Si era de vino, se denominaba tabernae vinaria. También, hostería situada en una vía romana. En la Roma republicana el Foro no estaba destinado exclusivamente a las actividades oficiales. Era también un centro comercial y lo bordeaban por el norte y por el sur una doble línea de tiendas. Las más antiguas eran las del sur (tabernae veteres), instaladas de manera que evitasen el fuerte sol del verano. Se afirmaba que se remontaban a la época del rey Tarquino el Antiguo, y, efectivamente, no es imposible que hubiesen sido contemporáneas de la Roma etrusca, comerciante y artesana. Estas tiendas, acaso al principio sencillos tenduchos de madera, eran propiedad del Estado, que las alquilaba a los comerciantes, especialmente carniceros, que tenían allí sus puestos. Más tarde, en un momento impreciso, las carnicerías fueron trasladadas al norte del Foro, a las tabernae novae. Entonces las tabernae veteres fueron atribuidas a los cambistas, que realizaban al mismo tiempo operaciones de banca. Esto supone un tiempo en que el tráfico de moneda estaba suficientemente desarrollado y en el que se hacía necesario a menudo efectuar el cambio entre las diferentes monedas de los países italianos. Es verosímil que estas condiciones no se produjesen sino después de la conquista de Tarento, acaso mucho más tarde. De todas maneras, las tabernae novae existían ya a finales del siglo III a.C., pues las nombra Plauto en una de sus comedias.

