TELL-HALAF

Esta cultura (5.500-4.500 a.C.) de Mesopotamia norte, se extiende de los montes Zagros al Mediterráneo. En gran parte de sus poblados, la obsidiana tiene gran importancia, indicando un activo comercio de este material, muy importante en la isla egea de Milo. Ya en el 10.000 a.C., los marineros que cruzaban el Egeo viajaban hasta esta isla, a 80 km al norte de Thera (Santorini), en busca del negro cristal volcánico que por su excelente borde cortante se utilizaba para la fabricación de útiles, armas e instrumentos domésticos, antes de la aplicación de los metales. Una forma molecular característica a la mayoría de las muestras conocidas señalan Milo como la fuente casi exclusiva de la obsidiana descubierta en el Mediterráneo oriental y Próximo Oriente Antiguo. Su búsqueda impulsó las relaciones comerciales y culturales que darían lugar a las civilizaciones conocidas históricamente por sus fuentes escritas a patir de Uruk IV (ca. 3.000 a.C.). En algunos lugares, las calles están pavimentadas y se encuentran algunas construcciones redondas y con cúpula, a las que se acostumbra a denominar tholoi (plural de tholos), como las de las tumbas micénicas a las que se parecen, que denotan un claro retroceso en relación con las plantas cuadrangulares que ya habían aparecido hace ss., en lo que se refiere al aprovechamiento del espacio y la adaptación a conjuntos mayores. La forma de enterramiento era la inhumación, aunque a veces haya trazas de incineración. Se han encontrado amuletos en forma de cabeza de toro y doble hacha. Las figurillas de arcilla son diferentes de las de época precedente. Las hay en forma de paloma y de mujer. Estas figuras femeninas están generalmente sentadas, sujetándose los senos. Tal vez se trate de talismanes contra la esterilidad o de figurillas de una diosa-madre, como veremos posteriormente, en época plenamente histórica. La cerámica del período de Halaf es la más bella que se ha fabricado jamás en Mesopotamia y es sustituída hacia el año 5.000 por otra llamada de el-Obeid o Ubaid. Ver, Hassuna, Samarra.
 
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