Noviembre
Diana era la diosa protectora de este mes. Los antiguos lo han caracterizado con símbolos que pertenecen a un sacerdote de Isis, porque en las calendas de noviembre se celebraban las fiestas de esta diosa. Va vestido con tela de lino y con la cabeza calva o afeitada; se apoya en un altar sobre el cual hay una cabeza de corso, animal que se sacrificaba a Isis; por fin llevaban cistro en la mano. Entre los modernos va vestido de color de hojas secas y coronado de un ramo de olivo; con una mano se apoya en el signo Sagitario, bien sea en razón de la disposición de las estrellas, o bien a causa de las lluvias que el cielo arroja, sobre la tierra. También puede ser en razón a la caza, último recreo de la estación, así como el niño que bate cáñamo marca las últimas ocupaciones; en la otra mano tiene un cuerno de la abundancia de donde salen diversos racimos, último presente que nos ofrece la tierra. En un dibujo de Claudio Audran la diosa de la caza y de la pesca, vestida a la ligera y adornada de su media luna, lleva en una mano un venablo y con la otra conduce un lebrel en acción de marchar. La cierva y el perro le estan consagrados; los cinturones que se le ofrecen; las aves, los arcos, las flechas, el carcaj, las telas propias para la caza y la pesca, atributos ordinarios de la diosa, sirven de adornos y accesorios al dibujo.

