Piria
Piria es un batelero de Ítaca que se había apiadado de un anciano capturado por piratas. El viejo transportaba ánforas, al parecer, llenas de pez. Posteriormente, estas ánforas pasaron a ser propiedad de Piria, quien se dio cuenta de que debajo de la pez había alhajas y tesoros. Agradecido, Piria sacrificó un buey a su desconocido bienhechor. De aquí venía el proverbio: "Piria es el único que ha sacrificado un buey a su bienhechor".

